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El vestuario no es solamente ropa. Debes vestir tu cara con un gesto agradable, mejor risueño. Una cara que demuestre felicidad, alegría que es tu día grande. Este derroche de buena onda hará que todos los que te rodeen se sientan impregnados de esta buena armonía.
Vayamos al grano. Algunos consejos para elegir el vestido, traje de grado (sin olvidar que debes respetar las normas o códigos de vestuario que pueda tener el propio centro):
1. Que ofrece el mercado. Tienes tus propios gustos, pero el mercado de la moda suele marcar tendencias en cuanto a colores, hechuras y tejidos. Revisa que se lleva ese año, y empieza a seleccionar lo que te parezca más adecuado para ti.
2. Presupuesto. Generalmente, te suele gustar siempre el vestido o traje más caro. No siempre es posible adquirirlo, pero hay otros medios, cuando el presupuesto no da para más. El alquiler (más habitual en el vestuario masculino que en el femenino); el préstamo, puede que tengas una amiga o un amigo que lució un precioso vestido o traje el día de su graduación, y a lo mejor te lo deja; la confección puede ser otra opción, si tu madre o alguien cercano a ti tiene buenas manos para la aguja y el hilo; o bien una modista o sastre que no te cobre demasiado, eligiendo unas telas que entren dentro de tu presupuesto.
3. Clima. Una vez que has visto lo que se lleva y el presupuesto que tienes, hay que valorar otros detalles como la época del año en la que se celebra el acto. El clima determina, en gran medida, los tejidos a elegir. Te puede gustar ir de seda o gasa, pero el clima puede que te lo impida. Quien no ha visto tiritar de frío a un compañero o compañera por no elegir el vestuario adecuado, o sudar como un pollo asado por llevar un tejido no apropiado.
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